Dirección
Guadalajara 19002, España.
100fuentesBlog, una entrega de Fernando Cifuentes.
100fuentes | Blog
100fuentes | Blog


Bienvenidas y bienvenidos, una vez más, a nuestra plaza pública.
Si abriste cualquier red social durante las últimas semanas, es imposible que lo hayas esquivado. Los algoritmos, expertos en detectar qué nos indigna y qué nos polariza, se encargaron de inundar nuestro scroll infinito con clips de quince segundos: gritos desde la grada, gestos en el campo, comunicados de prensa y millones de comentarios cargados de rabia.
Lo que sucedió con Vinícius Jr. en la Champions League no es un incidente aislado que deba analizarse únicamente en términos deportivos. El fútbol, al ser un fenómeno de masas brutal, siempre ha funcionado como un espejo de aumento de la sociedad. Cuando un estadio entero —o una fracción ruidosa de él— se escuda en el anonimato de la multitud para lanzar insultos racistas, no estamos viendo un problema de reglamento futbolístico; estamos viendo una fractura cultural profunda.
El racismo existe, no nos engañemos. Pero existe porque los racistas existen. La profunda ignorancia, mezclada con una falta brutal de control en algunos individuos que se dedican a desbordar insensatez y además a difundir esa forma de pensar, sigue estando presente, lamentablemente.
Si hoy los racistas dejaran de enseñar a sus hijos que existen clases dentro de la raza humana, el racismo podría desaparecer antes de lo que imaginamos. Pero eso es, probablemente, una utopía. No pasará tan fácilmente, porque el ser humano tiene una inclinación persistente hacia lo malo, más que hacia lo bueno.
Y, de nuevo, como tantas otras veces, le tocó al brasileño Vinícius, jugador del Real Madrid C. F. En medio de un partido de Champions, el presunto agresor racista sería el argentino Gianluca Prestianni, jugador del Benfica de Portugal. Durante una celebración de gol de Vinícius, Prestianni —según la versión del propio jugador brasileño— le habría insultado con la palabra “mono”, lo que provocó que el partido se detuviera durante unos minutos.
Pero el incidente no terminó en el campo. Este hecho desató una serie de reacciones que, al parecer, podrían llegar hasta instancias judiciales.
Si el insulto se confirma, que es lo que muchos sospechamos, creo que el jugador que lo profirió debe recibir una sanción seria. Pero más allá del castigo deportivo, lo verdaderamente necesario sería algo más profundo: introspección, reflexión y madurez.
Yo, en lo personal, no percibo las razas humanas como una realidad dentro del reino Animalia. Para mí, no existen las razas humanas. Existe una sola: la raza humana.
Desde mi punto de vista, muchas de las ideas raciales que han alimentado el racismo moderno se apoyaron históricamente en interpretaciones erróneas o simplificadas de teorías científicas del pasado, ya saben, las de Darwin y compañía. Pero este no es un debate sobre evolución, sino sobre una de las consecuencias más destructivas que ciertas interpretaciones culturales han producido: la idea de que alguien puede ser inferior por su color de piel o por algún rasgo físico.
El mundo está lleno de diferencias, pero muchas de ellas se explican mejor a través del concepto de etnia: grupos humanos que comparten características culturales, físicas, lingüísticas, religiosas o históricas.
Incluso las diferencias físicas se explican científicamente de manera mucho más convincente como adaptaciones al entorno a lo largo del tiempo, no como señales de superioridad o inferioridad entre seres humanos, o por la procedencia de un animal drásticamente distinto al ser humano.
Pero incluso dejando todo ese debate a un lado, hay algo mucho más simple.
No eres una persona digna si insultas a alguien atacando justo aquello que sabes que puede herirle más profundamente.
Creer que el racismo es algo tolerable ya es un error grave. Usarlo deliberadamente para lastimar a otra persona por algo que no puede cambiar —y que además no tiene por qué cambiar— es todavía peor.
Pero si eres racista y estás leyendo esto, todavía puedes cambiar. No es tan complicado como parece: sé empático, ten honor, ten dignidad y piensa por ti mismo.
No todo consiste en repetir, como un loro, lo que dice el imbécil de turno en la esquina del barrio.
Como he dicho desde el primer día, no pretendo tener todas las respuestas. 100fuentesBlog es un ágora diseñada para que construyamos nuestro criterio juntos.
Necesito que me ayudes a ver lo que yo no estoy viendo.

¡Suscríbete para recibir nuevos artículos!
Introduce tu correo electrónico y recibe nuestras publicaciones directamente en tu bandeja de entrada.
Responsable: 100fuentes.com / Fernando Cifuentes. Finalidad: envío de nuevas publicaciones y comunicaciones relacionadas con el blog. Base legal: tu consentimiento. Puedes darte de baja en cualquier momento mediante el enlace incluido en cada correo.
Para más información sobre el tratamiento de tus datos personales y el uso de cookies, puedes consultar nuestra Política de Privacidad y demás políticas legales disponibles en el enlace situado en el pie de página del sitio web.
Al enviar un comentario aceptas la Política de Privacidad. Los datos facilitados serán utilizados únicamente para gestionar la publicación del comentario y prevenir el spam.